Actuación Inmobiliaria Global

Llámanos: 912 97 97 44

Siguenos en:

Los depósitos españoles ofrecen al ahorrador la mitad de interés que los de la eurozona

Banco Central Europeo

 

Estos productos financieros ofrecen de media un 0,44% para el plazo de un año, frente al promedio del 0,91% que se aplica en los países de la moneda común. Los depósitos españoles están entre los peor pagados de la región: solo cinco estados ofrecen menos interés a los ahorradores. Los bancos domésticos están apostando por otro tipo de productos para ahorrarse intereses y poder centrarse en el corazón de su negocio: la concesión de créditos.

Los depósitos bancarios son uno de los productos financieros más utilizados por los españoles. A lo largo de los últimos años ha sido un buen refugio para el ahorrador, que con ellos conseguía proteger su dinero de la tormenta de los mercados financieros y, a la vez, obtener una rentabilidad por ello.

Sin embargo, en un escenario de tipos de interés en mínimos históricos (desde septiembre del año pasado el precio del dinero en la eurozona está en el 0,05%) y con un programa expansivo (el Banco Central Europeo activó en marzo un programa de compra de deuda por el que compra 60.000 millones de euros en activos cada mes), las rentabilidades de los productos financieros más conservadores se han reducido con fuerza.

El interés medio de los depósitos bancarios españoles al plazo de un año se situó en el 0,44% a cierre de marzo. Es la peor cifra del último lustro y marca distancias con el 2,94% que se llegó a ofrecer a principios de 2012.

Por si fuera poco, la rentabilidad actual que ofrece la banca doméstica es mucho más reducida que la establecida por las entidades de nuestro entorno. Y es que, en el tercer mes del año, el promedio de los depósitos de la eurozona se situó en el 0,91% según calcula el Banco Central Europeo.

Como consecuencia, los depósitos bancarios españoles son de los peor remunerados entre los países de la moneda común. Solo cinco ofrecen un interés más reducido: Lituania (0,23%), Letonia (0,31%), Estonia (0,36%), Alemania (0,40%) y Austria (0,41%).

En cambio, y si miramos la parte alta del ranking, encontramos remuneraciones superiores a la media en diez países: Portugal (0,93%), Finlandia (1,04%), Malta (1,14%), Italia (1,24%), Países Bajos (1,44%), Bélgica (1,46%), Francia (1,54%), Chipre (1,73%), Grecia (1,82%) y Eslovaquia (2,02%).

Las razones de estas diferencias

Desde el pico que alcanzó la rentabilidad de los depósitos en 2012, los bancos españoles se han visto obligados a reducir el interés de manera gradual. Por un lado, porque los tipos de interés están extremadamente bajos y, en segundo lugar, porque han sido sometidos a diversas exigencias regulatorias para conseguir que su nivel de calidad se adecuara a lo que quería Europa.

Así, el sector financiero poco a poco ha abandonado la guerra del pasivo y se ha centrado en ofrecer otro tipo de productos (como los seguros o los fondos de inversión) y en fomentar la concesión de créditos, que es el corazón del negocio bancario.

Además, no podemos olvidar que la banca ha sacado provecho de la caída de la remuneración de los depósitos: solo en el último año, las principales entidades domésticas se han ahorrado cerca de 4.000 millones de euros gracias a la menor rentabilidad que ofrecen a los clientes por invertir su dinero en estos productos.

La rentabilidad, ligada al riesgo

Estos datos vienen a reforzar la tesis de los expertos, los inversores que quieran encontrar rentabilidad deberán ser conscientes de que tienen que correr algún tipo de riesgo.

En términos generales, la apuesta de las casas de análisis pasa por la renta variable (bolsa) a través de los fondos de inversión y del sector inmobiliario a través de las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria (socimis), que se han convertido en uno de los actores más activos del negocio en los últimos tiempos.